Saludo Día Internacional de los y las trabajadores

1ero de mayo de 2026
Estimados compañeros y compañeras:
Un año más saludamos con el mayor de los afectos a esta clase obrera en el marco de un nuevo Día internacional de el y la trabajadora. Otra vez nos encontramos junto a ustedes, sosteniendo en alto las fotos de nuestros familiares detenidos desaparecidos con la convicción intacta de que es aquí, junto a su pueblo, donde deben estar.
Nuestros familiares fueron, son y serán parte y fruto de esta clase obrera: Trabajadores, estudiantes, hijos de su tiempo y de la lucha de este pueblo. Es en estas calles donde estarán siempre, sostenidos en manos de quienes se niegan a olvidar a aquellos que lucharon por construir una sociedad más justa, atreviéndose a enfrentar el más oscuro y sangriento fascismo forjado desde las entrañas mismas del Estado.
Fue ese fascismo el que torturó, asesinó, se apropió de niños y niñas, secuestró y expulsó a muchos conciudadanos al exilio. Impuso el miedo, la censura y la cultura de lo prohibido. Pero frente al terror, supimos resistir: organizarnos en silencio, inventar formas de encontrarnos, de tender el brazo compañero y sostener la solidaridad en lo cotidiano, en decir lo que no se podía decir. Porque incluso en los momentos más duros, la dignidad encontró caminos, y la lucha nunca se detuvo.
También fue aquel el que nos impuso un modelo económico devastador. Esa semilla, sembrada en los años 70 y luego consolidada entre las élites tecnocráticas y el Consenso de Washington, y refrendada a través de acuerdos con el Fondo Monetario Internacional, es la que hoy seguimos padeciendo. Un modelo que reproduce la desigualdad, profundiza la marginación social y descarga sistemáticamente sus costos sobre aquellas personas que se encuentran más desprotegidas.
Fue contra todo esto que nuestros familiares resistieron y lucharon, sosteniendo ideales que esta clase obrera sigue hoy abrazando: el sueño utópico de un mundo más justo e igualitario, donde la solidaridad sea siempre la bandera de nuestros pueblos.
En este presente marcado por profundas desigualdades, volvemos a señalar los vestigios del modelo político y económico impuesto bajo el terrorismo de Estado, además de la persistencia de una cultura de la impunidad que asola no sólo en nuestro país, sino en toda la región, donde la sombra del Cóndor sigue presente y resurge una vez más con discursos negacionistas, políticas contra la memoria o falsas conciliaciones.
En este acto reafirmamos que los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles e inamnistiables, y no pueden ser equiparados a delitos comunes ni sometidos a criterios automáticos. Estamos alertas y denunciamos la existencia de proyectos de ley que buscan relativizar su gravedad, buscando beneficiar a los responsables del terrorismo de Estado. Rechazamos, una vez más, la prisión domiciliaria para los criminales de lesa humanidad, quienes mantienen aún hoy la verdad secuestrada bajo un cobarde silencio. Exigimos una respuesta acorde del sistema político y el compromiso firme con el nunca más.
Hace más de 50 años que buscamos a nuestros familiares. Hemos golpeado todas las puertas existentes preguntando y preguntando; hemos despedido a muchos compañeros y compañeras sin haber alcanzado la verdad. Hace 30 años que marchamos y exigimos las respuestas que siguen faltando, y seguiremos haciéndolo, porque nuestros familiares continúan secuestrados y es el Estado quien debe responder, brindar toda la información y esclarecer lo sucedido con cada compañero y compañera.
Seguiremos reclamando en cada rincón, junto a ustedes, la clase obrera organizada, junto al movimiento estudiantil y junto a todas las personas que entienden esta causa como una causa justa.
Este mes, con más fuerza que nunca, nos encontraremos unidos en todo el país y en el mundo, en mayo, mes de la memoria. Porque no nos permitimos olvidar y no bajaremos los brazos: saldremos a las calles, a las canchas, haremos canciones, ocuparemos las plazas, pintaremos muros, portaremos margaritas viajeras en termos y mochilas, y nos encontraremos en un abrazo este 20 de mayo bajo una misma consigna:
30 años marchando. Contra la impunidad de ayer y hoy.
Exigimos respuestas ¿Dónde están?
¡Viva el Primero de Mayo!
Asociación de Madres y Familiares de uruguayos detenidos desaparecidos